Entradas

"QUIERO"

Imagen
Tal vez quieres: Que sea constante cual reloj de arena. Que sea el sentido de una vida entera. Que sea tu brújula si estás perdida. Que te lleve en brazos cuando estés vencida. La gota malaya que estanque tus dudas. La ola que vuelve y mece tus culpas. Que salpique mares. Que ilumine estrellas. Que derrita soles Que «desande» huellas. Que sea constante, que sea constante, que sea constante, que sea constante, que sea constante. Si tú quieres, puedo. Puedo ser constante. O tal vez quieres: Que sea tan rápido que siempre sientas que aprovechas el tiempo, que jamás te pierdas en ningún silencio, pues siempre lleno de miles de nadas todas las pausas... o que sea tan lento como el instante preciso en que se paró el mundo durante el segundo que duró nuestro primer beso. Tal vez quieres, eso. Que dilate el tiempo. O que sea el si...

DESPERTADOR SUBCONSCIENTE

Imagen
El despertador me ha fallado. Jamás me advierte que está retrasado. O tal vez es tan inteligente que lee, sin querer, subconscientes. Y el mío le cuenta hace tiempo que quiere poder volar lejos. Salir de esta rutina asfixiante. Menguante. De esta aridez insultante. Acepto su desafío. Vuelvo a quedarme dormido. Colándose, esta vez, un descuido. Un testigo. El que siempre quiero ser y nunca he sido. Y, en pleno estado REM, él transforma sueños en recuerdos. Anhelos en andanzas. La Historia entera en el tablero de mi juego, en el que invento yo las reglas. Usando como dado aquello que nos viene dado. Aquello que nos da infinito al ser sumado. Y al lanzarlo: Salgo de esa vida en que estoy preso. De la maldita casilla en la que caigo cada día. La de la cárcel urbanita. Corro como un potro desbocado. Lucho contra griegos y romanos. Defiendo Atenas y Cartag...

ME DECLARO LA GUERRA

Imagen
Cada día me declaro a mí mismo la guerra más sombría. Y solo informo a uno de mis bandos. Lucho contra mí mientras yo mismo me acorralo. Me capturo de rehén y luego escapo. Me siento el desertor de una guerra que he iniciado. El soldado que se esconde y nunca sale del armario. El que esconde la piedra y tira la mano. El que se zafa al inicio del zafa... rrancho. O me siento un pacifista... que nació en Lepanto. Que se crió en Waterloo. Que vivió cien años. Y aun así, lucho. Cada día. Lucho. Mato mis temores. Hago retroceder mis límites. A mis miedos los destierro. Alcanzo a «Gloria» y a «Victoria» y me monto un trío. Sin Euforia. Porque sé que siempre seré un libro sin Historia. El monumento consabido al soldado desconocido. El general Gandhi. El dalái Stalin. Un asesino tibetano. Un turist...

HAMELÍN

Imagen
“ No podrás conmigo... No podrás conmigo... No podrás conmigo..." Vivimos en la constante injusticia. Abro los ojos.  Despierto. Sigue durmiendo mi risa. Lleva dormida tanto tiempo que ya hiberna. Mi boca es incertidumbre incierta. La que tiñe mis minutos cada día al ver en cada ojo la impotencia hecha desidia. Al escuchar en las noticias, cada día y cada día: «¡Ha vuelto a hundirse el Titanic!». Y la gente es el náufrago que vive abandonado. Al que solo han dejado a la suerte de su nado. Esperando un rescate que no llega, pues rescatan al que hizo que el barco se hundiera. El Titanic se sigue inundando... ¡y los músicos siguen tocando! Para tenernos encantados, distraídos, controlados como ratas de un flautista, camino de Hamelín. Mientras tú nos miras desde arriba, con el hueco destinado a la empatía, ocupado a rebosar por la codicia. Y nos apilas, sin pi...

CUERNOS

Imagen
22:45.  Estoy en el sofá. Te acercas.  Vacilante. Con andar de mochila.  Con peso de culpa. Con una metralleta cargada de hechos que lo cambian todo. Y, tras un beso de azafata, te sientas en tu esquina del sofá. Y me tocas. Con caricias sobreactuadas de teatro amateur . Y me miras. Recogiéndote el pelo como a borbotones, conteniendo la flor de tu piel para no llorar. Y te aferras.  A mí.  De miedo. Y me sueltas.  A mí.  De golpe. Que tengo... cuernos. Y te quedas tan ancha. Y te quitas el peso de culpa. Y me dejas el andar de mochila. Y te aferras.  A ti. Al mayor de tus principios: la sinceridad. Y yo me levanto. Vacilante. Con andar de mochila. Con peso de: «¿Disculpa?». Con una metralleta cargada de imágenes imborrables que yo no escogí. Quédatelo para ti. Debías cargar tú esa moch...

AIRE DE GLOBO

Imagen
La primera lección en la vida la aprendes sin saber lo que es verdad o lo que es mentira. Te inculcan en el colegio grandes valores: trabajo y esfuerzo. Te repiten día tras día: «Si luchas mucho y duro, triunfas en la vida». Y así creces. Sufriendo. Esperando que valoren el grado de tu esfuerzo. Mientras te repiten: «Sí, si sigues así, lo vas a conseguir». Y yo, que soy muy bien educado, escucho atentamente y aplico lo escuchado. Hasta que llega ese día en que descubres que la vida es una sarta de mentiras. Ves que has opositado al puesto de infeliz y al de fracasado. El éxito que tanto anhelamos se esconde tras la farsa que nunca nos contaron. Y aún me repiten: «Sí, si sigues así lo vas a conseguir», «Si sigues así lo vas a conseguir», «Si sigues así...» … Pero no os culpo de nada. No dejáis de ser huma...